Medicina Familiar

Por el Dr. Nethanael Felipe Alvarado Ramos, Médico Familiar.

Enfermedades Crónicas no Transmisibles:

Las enfermedades crónicas no transmisibles son entidades que se conocen ya desde hace algún tiempo; sin embargo, a pesar de los conocimientos acumulados a lo largo de los años, su incidencia en la población general es alta y su frecuencia se eleva al grado de epidemia. Esta situación es de peculiar preocupación para los sistemas de salud a nivel mundial; México, no es la excepción, además afectan a población cada vez más joven, incluso niños y adolescentes, lo que sin duda alguna representa un panorama desalentador desde el punto de vista tanto económico, de calidad de vida y desafortunadamente, muerte prematura.

Afortunadamente algunas de estas enfermedades se pueden prevenir, retardar su aparición y  enlentecer su progresión.

Hablaremos brevemente de algunas de estas enfermedades y lo invitamos a buscar atención médica especializada en caso de padecer alguna de ellas: 

Obesidad

La obesidad es una enfermedad que tiene múltiples causas, se involucran factores genéticos, ambientales y el estilo de vida (sedentarismo y mala alimentación). Se caracteriza por un  balance positivo de energía (calorías), ocasionando un aumento de los depósitos de grasa corporal y por tanto ganancia de peso.

Si usted tiene una alteración nutricional  como la obesidad, es importante que busque atención médica especializada, ya que la obesidad es un factor de riesgo para desarrollar o complicar las siguientes enfermedades:

  • Azúcar (Diabetes tipo 2).
  • Alta presión (Hipertensión Arterial).
  • Grasas en la sangre (Dislipidemias).
  • Infartos al corazón, embolias y mala circulación (Enfermedades cardiovasculares).
  • Ciertos tipos de cáncer (mama, intestino, próstata, ovario).
  • Roncar constantemente al dormir o quedarse dormido sentado (Apnea del sueño).
  • Mal control en pacientes con asma.

Azúcar (diabetes):

La diabetes es lo que la población general conoce como “azúcar”, esta es una enfermedad que se caracteriza por niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre, se desencadena cuando el páncreas no produce suficiente insulina (una hormona que regula el nivel de azúcar en la sangre), o cuando el organismo no puede utilizar con eficacia la insulina que produce. Algunos síntomas que caracterizan a esta enfermedad son mareos, dolor de cabeza, sed, hambre excesiva, orinar frecuentemente o en algunos casos pérdida de peso. 

Los pacientes con cualquier tipo de diabetes se encuentran en riesgo de desarrollar las siguientes complicaciones:

  • Ceguera (retinopatía diabética).
  • Lesiones, amputaciones o infección en el pie (Pie diabético).
  • Diálisis o hemodiálisis (Enfermedad Renal Crónica).
  • Infartos en el corazón (Cardiopatía isquémica).
  • Embolias (Evento cerebrovascular).
  • Mala circulación (Enfermedad Arterial Periférica).

Alta presión (Hipertensión Arterial Sistémica):

La hipertensión arterial es lo que la población conoce como “presión alta o alta presión”, es un síndrome caracterizado por la elevación persistente de las cifras de presión arterial, en la cual el corazón bombea más fuerte la sangre hacia las arterias para que circule al resto del cuerpo. Lo crítico de esta enfermedad es que no la caracteriza ningún síntoma, es decir, usted puede  sentirse bien y al acudir con su médico se le pueden detectar cifras altas de presión; sin embargo, algunos síntomas que se pueden presentar son: mareos, dolor de cabeza, sensación de hormigueo en la cara, brazos o piernas, dificultad para hablar, visión de luces o zumbidos de oídos, dolor o palpitaciones en el pecho, dificultad para respirar, y en el peor de los casos, perdida brusca de la visión o movimiento de la mitad del cuerpo.   

Los pacientes con hipertensión arterial se encuentran en riesgo de desarrollar las siguientes complicaciones:

  • Muerte temprana (a mayor descontrol de la presión hay mayor riesgo de morir).
  • Embolias (Enfermedad cerebrovascular).
  • Infartos al corazón (Cardiopatía isquémica).
  • Corazón grande o crecido (Insuficiencia cardiaca).
  • Diálisis y/o hemodiálisis (Enfermedad Renal Crónica).
  • Mala circulación (Enfermedad Arterial Periférica).

Grasa en la sangre (Dislipidemias):

Las dislipidemias es lo que la población conoce comúnmente como “grasa en la sangre”, son un conjunto de enfermedades resultantes de concentraciones anormales de grasa en sangre (colesterol, triglicéridos, colesterol de baja densidad “colesterol malo”, colesterol de alta densidad “colesterol bueno”), que participan como factores de riesgo en la enfermedad cardiovascular. Generalmente los pacientes con esta enfermedad no tienen síntomas, el diagnostico se realiza mediante la valoración médica con estudios de laboratorio.

Los pacientes con dislipidemias deben de mantener un balance adecuado, si usted le han detectado esta enfermedad o padece alguna de las siguientes condiciones, es importante que busque atención médica especializada lo antes posible:

  • Personas sanas sin otra enfermedad diagnosticada
  • Personas fumadoras
  • Personas sedentarias (permanecer de pie o sentado por tiempos prolongados).
  • Azúcar (Diabetes).
  • Alta presión (Hipertensión arterial).
  • Antecedente de infarto al corazón (cardiopatía isquémica).
  • Embolias (Enfermedad cerebrovascular).
  • Mala circulación (Enfermedad arterial Periférica).
  • Enfermedad de la tiroides. 

Grasa en el hígado (Esteatosis hepática):

La Enfermedad Hepática Grasa no Alcohólica es lo que la población comúnmente conoce como “hígado graso o grasa en el hígado”, se define como una acumulación excesiva de grasa en el hígado. Generalmente los pacientes con esta enfermedad no tienen síntomas; sin embargo, pueden presentar cansancio, malestar general y dolor abdominal leve debajo de las costillas derechas.

Si a usted le han diagnosticado alguna de las siguientes enfermedades es importante que busque atención médica especializada, ya que posiblemente padezca hígado graso:

  • Antecedentes en la familia de esta enfermedad
  • Obesidad
  • Azúcar (Diabetes).
  • Grasa en la sangre (Dislipidemias).

Si usted ya se le diagnostico hígado graso y no se atiende, es importante buscar valoración  médica ya que puede desarrollar las siguientes complicaciones:

  • Cirrosis hepática
  • Cáncer en el hígado (Hepatocarcinoma).

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